jueves, 20 de julio de 2017

EL PROSUMIDOR: EL NUEVO SUJETO DE LA LUCHA POST-CAPITALISTA


EL PROSUMIDOR: EL NUEVO SUJETO DE LA LUCHA POST-CAPITALISTA

Popayán, julio 20 de 2017

El PROSUMIDOR, productor y consumidor a la vez.

Es el nuevo sujeto social que ya desarrolla una acción "revolucionaria" que contribuye con la construcción de una sociedad POST-CAPITALISTA.

Siempre ha existido el Prosumidor pero el capitalismo casi lo desaparece.

Hoy, con base en las necesidades energéticas y productivas, y con el enorme desarrollo de las tecnologías cibernéticas, computacionales y de la comunicación, el Prosumidor se convierte en un agente de la acción post-capitalista.

La gran mayoría de "Profesionales Precariados" actuales, tienden a convertirse en Prosumidores, y por las condiciones mismas de su trabajo, casi espontáneamente construyen formas de producción asociativa y colaborativa, también denominado "PRO-COMÚN" (Ver: J. Rifkin y P. Mason).

El Procomún Colaborativo para poder funcionar debe constituir formas de "Gobiernos de los Bienes Comunes" (E. Ostrom), que son formas organizativas que han existido desde tiempos inmemoriales y están en la base de las concepciones comunitarias.

Los más avanzados Prosumidores del mundo desarrollado se destacan por sus acciones de producción en el campo de las ENERGÍAS LIMPIAS, la producción de ALIMENTOS ORGÁNICOS y el SOFTWARE LIBRE.

La lucha por el control del Estado, dentro de la estrategia de los Prosumidores es necesaria, no para impedir la acción del mercado, ni para realizar una "planificación centralizada", ni para estimular el "asistencialismo paternalista", sino para establecer normas mínimas que impidan el PODER MONOPÓLICO DEL CAPITAL.

En el desarrollo de la estrategia de lucha post-capitalista los Prosumidores pueden conformar grandes, medianas y pequeñas empresas con participación mayoritaria de las asociaciones de los Prosumidores, y participación minoritaria de capitalistas y el Estado, para avanzar hacia nuevos niveles de desarrollo integral de la sociedad.


E-mail: ferdorado@gmail.com / Twitter: @ferdorado

LA NUEVA CRUZADA DE URIBE

Intentando comprender la historia reciente...

LA NUEVA CRUZADA DE URIBE

Popayán, 20 de julio de 2017

(De cómo el "uribismo" se va convirtiendo en un "neo-proto-fascismo").

Cuando Uribe apareció siempre identificó como su enemiga a lo que él llamó la "oligarquía bogotana" (los Samper, Santos, López, etc.) y la acusó de ser connivente, cómplice y "floja" frente a la insurgencia armada.

Después, cuando Uribe derrotó a toda la clase política tradicional (2002), esa oligarquía se plegó a sus gobiernos (con contadas excepciones de algunos pocos "galanistas") y se aliaron con él para intentar derrotar a las guerrillas marxistas.

En ese proceso Uribe "olvida" muchas de sus propuestas contra la corrupción y la politiquería. Sale a relucir el narco-paramilitar que había ocultado desde la Gobernación de Antioquia y se muestra como la cabeza política de la mafia.

En 2009 los gringos no avalan su segunda reelección y le dan la orden a la oligarquía colombiana de hacer a un lado a Uribe e iniciar un proceso de paz con las guerrillas porque no están dispuestos a financiar más la lucha contra-insurgente y, además, ya han despejado amplios territorios rurales para sus inversiones.

Así, Santos surge como el reemplazo de Uribe, lo "traiciona", y éste, para sobrevivir políticamente y oponerse al "proceso de paz", se va rodeando de sectores conservadores, clericales, antiguos y nuevos terratenientes, y toda clase de lumpen y gente descompuesta (gente renegada, avivatos, etc.).

Hoy, cuando la lucha contra la guerrilla y contra el "castro-chavismo" no convoca con la suficiente fuerza que requiere, Uribe lanza su última estrategia que consiste en volver a plantear la lucha contra la "oligarquía bogotana" pero ahora lo hace desde las toldas de las sectas cristianas de "Tradición, familia y propiedad".

La pelea mediática que lanzó contra el periodista Daniel Samper Ospina tiene ese contenido ideológico. Es su apuesta para estimular y explotar las fibras más reaccionarias y conservadoras (religiosas y moralistas) que están presentes en nuestro pueblo, usando el miedo y la descalificación de los "diferentes".

Hasta ahora ha logrado el objetivo. Todo el establecimiento, los periodistas y algunos despistados han caído en su trampa. Intentará identificar a todos los que no están con él como los enemigos de la "patria", aliados del "castro-chavismo", y usará la calumnia, la sospecha y la mentira para fortalecer un neo-proto-fascismo que es su última carta para sobrevivir políticamente.

Los libre-pensadores, liberales, comunistas, progresistas, ateos, homosexuales, los "diferentes", ya son objeto de su ataque, en donde los "cristianos" de todas las iglesias serán su punta de apoyo y tratará de dividir al país en torno a los temas que ya utilizó para ganar en el plebiscito del 2 de octubre pasado (aborto, matrimonio homosexual, legalización de la marihuana y drogas, educación religiosa, etc., etc.).

La "alianza anti-corrupción" no puede desviar su camino. Al lado de su principal bandera hay que posicionar temas como la recuperación del aparato productivo, la generación de empleo digno, la defensa del medio ambiente, salud y educación, y para ello se necesita unidad y claridad.

Frente a la estrategia "uribista" se requiere mucha creatividad y cierta frescura irreverente. Hay que ridiculizar inteligentemente a Uribe, sacarlo de su terreno moralista, descontrolarlo con humor y alegría, no caer en sus trampas mediáticas.

Todo en él es pose, apariencia, provocación, astucia y malicia. Y tiene asesores, dinero y experiencia para hacerlo. ¡Pilas!


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miércoles, 19 de julio de 2017

TRUMP SOSTIENE A MADURO

TRUMP SOSTIENE A MADURO

Popayán, 19 de julio de 2017 

Después del pasado domingo (16.07.2017) las fuerzas políticas en colisión en Venezuela tratan de sacar el máximo de ganancia al ejercicio de movilización social. La MUD intenta adueñarse de toda la inconformidad; el gobierno minimiza lo sucedido.   

Las cúpulas fanáticas de la MUD tensan la cuerda al máximo pero no tienen la fuerza para romperla. Cada cual por su cuenta maniobra para lograr su objetivo maximalista pero al jugar con torpeza y sin cálculo, vigorizan a la contraparte.

Los extremistas de la MUD creen que ya tienen la fuerza suficiente para acabar “de una vez por todas” con el “régimen chavista”, pero solo logran que dentro de las bases populares y militares se fortalezca el espíritu de auto-defensa y de dignidad patriótica.

Las amenazas de Trump, las intromisiones de gobiernos europeos y latinoamericanos como los de Colombia, Perú y México, y el triunfalismo desmedido de los sectores más fascistas de la oposición que encabeza la MUD, fortalecen temporalmente al gobierno.

Esa actitud de soberbia y sobradez hizo que Maduro rechazara el diálogo condicionado propuesto por la MUD y lo obligó a “restiarse” lanzando una campaña burocrática usando el “carnet del la patria” para garantizar la participación en las elecciones del 30 de julio; campaña que seguramente se verá reforzada por la amenaza gringa.

El chantaje imperial fortalece al gobierno. La ANC se convierte en la tabla de salvación del proyecto bolivariano y –temporalmente– será una causa nacional-popular. Sirve para impedir –por ahora– el arrasamiento total a manos de la derecha. El miedo unifica.

Ahora vienen los intentos de la MUD –apoyada en gobiernos injerencistas y sanciones diversas– para conseguir la suspensión de la ANC; realizarán paros y huelgas que llevarán el pulso político a extremos violentos que hará necesaria la acción del ejército.

Entre más forcejeen las fuerzas fascistas de la derecha usando la amenaza de la intervención imperial, con mayor razón se unificarán las fuerzas del gobierno, que aún con dificultades y tropiezos, conseguirán instalar la ANC porque no tienen otra salida.

Trump no se embarcará en una aventura militar como pretenden los fascistas del partido republicano y del sur de La Florida. Venezuela no es Libia ni Siria. Tampoco podrá imponer un bloqueo petrolero. La situación económica y política interna se lo impide.

Después del fracaso de las tentativas por impedir la realización de la ANC, la confrontación entre la MUD y el PSUV pasará a otros niveles. La ANC será el poder detrás de Maduro que se limitará a ejecutar las “leyes constitucionales” y a vociferar.

Los sectores moderados de toda Venezuela se verán obligados a unificarse. Quienes habían estado detrás de Maduro, que son una fuerza importante dentro del ejército y el PSUV, entenderán que el poder detrás la ANC conducirá a Venezuela al caos.

Igualmente, será el turno de los “sectores no polarizados” que deberán aprovechar todo ese interregno para fortalecer su unidad, levantar un programa para la fase de transición y construir liderazgos individuales y colectivos que los representen con consistencia hacia el futuro.

Para ese momento, los extremistas dentro de la MUD se habrán despedazado y los moderados de la oposición estarán listos para llegar a un acuerdo. Y se iniciará un proceso de transición con una Venezuela monitoreada pero “en paz” (como Colombia).

Será una especie de “acompañamiento internacional” para garantizar las inversiones capitalistas (petróleo y gran minería) y el pago de la deuda externa. Pero peor sería una guerra civil y una intervención armada extranjera que, por ahora es inviable, pero que si la unidad nacional de los venezolanos se deteriora, no se puede descartar más adelante.    

En fin, esperamos lo mejor y tememos lo peor, mientras el pueblo recupera la memoria.


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martes, 18 de julio de 2017

RECONOCER LOS PROBLEMAS Y RETOMAR LAS TAREAS DEMOCRÁTICAS

En la fotografía está Chávez con su Consejo de Ministros abriendo el debate públicamente, en cadena en TV y Radio, con valor y decisión, sin tapar nada, buscando en su pueblo las respuestas...
RECONOCER LOS PROBLEMAS Y RETOMAR LAS TAREAS DEMOCRÁTICAS

Popayán, 17 de julio de 2017

“Las revoluciones no se piensan, ellas se desatan y nos arrastran”

Desde la distancia y con sentimiento solidario escribo estas notas al calor de las luchas y esfuerzos que hacen los trabajadores y los pueblos de América Latina y, en especial, de Venezuela, por encontrar el rumbo libertario en este instante de nuestras vidas.

Observo, tanto en los diálogos que mantengo con personas de diversos estratos sociales y tendencias políticas como en el estudio y revisión de los escritos de los analistas e intelectuales venezolanos, una serie de ideas y planteamientos que sirven para entender el proceso de lucha de ese hermano pueblo, su enorme complejidad, las particularidades propias de ese país y las semejanzas con los demás países de América Latina.  

Veo también, idealizaciones y distorsiones de la realidad; algunas, surgidas de una combinación de fervor revolucionario, entusiasmo altruista y esperanza en el futuro; otras, del interés calculado para obtener réditos del engaño; y unas más, de esquemas ideológicos que impiden entender los fenómenos que ocurren en medio del movimiento y la lucha real de nuestras gentes.

Es evidente que Chávez interpretó a su pueblo en un momento preciso de su historia. Él fue fruto de ese pueblo y de su devenir, y solo se lo puede entender en ese contexto. Sin embargo, muchos de sus “seguidores” no logran asimilarlo en sus orígenes, en su carácter de clase (que no es sólo económico sino histórico-socio-político y cultural), y en la lucha que desarrolló en medio del hacer, aprender, errar y avanzar. Así, al no entender esas ideas y prácticas en su real dimensión, se idealizan y esquematizan.

Lo que logró impulsar Chávez desde que se lanzó abiertamente a la lucha política (1992), está marcado tanto por una realidad compleja del mundo, de América Latina, de su propio país y de su pueblo, como también del mundo de las ideas y prácticas libertarias que hasta ese momento existían, que alimentaron –bien o mal– su práctica revolucionaria. No podía ser de otra manera. Las revoluciones no se piensan, ellas se desatan y nos arrastran en su torbellino de acontecimientos y realidades.

Tratar de entender la evolución de ese proceso es muy importante para el futuro de nuestras luchas. Intentar dilucidar las causas de los errores y aciertos en relación con otras experiencias pasadas o en desarrollo actual, es una tarea indispensable para poder construir nuevas miradas, mejores enfoques y prácticas más certeras que superen lo vivido. Este corto artículo sólo es una pincelada para avizorar el panorama y visualizar algunas pistas.

El contexto de los años 90s del siglo XX

Son muchos los aspectos que habría que analizar para atrapar la trama de la vida y poder conectarnos con el presente. En la década de los 90s –después del “Caracazo”–, el mundo salía de la “guerra fría”. Se hizo oficial la derrota del socialismo “estatista”, burocrático o del siglo XX. Los pueblos del mundo entero, entre ellos los latinoamericanos, entablaron una lucha abierta contra el neoliberalismo. Cuba entró en su “período especial” y en 1994 apareció la rebelión neo-zapatista en Chiapas (México), mientras la globalización neoliberal se mostraba triunfante. “El fin de la historia” cantó Fukuyama.

El pensamiento transformador y la teoría revolucionaria estaban en crisis. Fidel Castro analizando la caída del bloque socialista de Europa Oriental planteó de inmediato que el triunfo de las luchas de liberación nacional en América Latina no era viable por la vía armada. Los trabajadores a nivel mundial estaban a la defensiva y los partidos comunistas y socialistas se aferraban a las conquistas de los Estados de Bienestar.

En medio de las luchas populares de resistencia apareció Hugo Chávez. Después del intento de tomar el poder mediante un golpe militar (1992) asume –con sus compañeros del Movimiento Quinta República MVR– el camino de la revolución bolivariana por “vías pacíficas pero armadas”, con base en la alianza cívico-militar entre el pueblo y sus fuerzas armadas patrióticas. Las causas y azares más que la teoría (o la falta de teoría), lo condujeron de una inicial “tercera vía” hacia el llamado “socialismo del siglo XXI”.

Después de ser elegido presidente en 1998, de la aprobación de la Constitución Bolivariana de 1999, del golpe empresarial y el “paro petrolero” de 2002-3 (derrotados por la resistencia popular), el país entra en una fase de estabilidad y aprovecha durante una década los altos precios del crudo, y los logros en inversión social sorprenden al mundo. Paralelamente, se impulsa la integración regional latinoamericana con base en la irrupción de gobiernos progresistas y nacionalistas en numerosos países de la región.     

No obstante esos avances, el 1º de diciembre de 2012, el presidente Chávez después de 13 años de gobierno, lanzó públicamente el llamado “Golpe de Timón”. Su contenido estaba centrado en cómo construir el poder comunal, cómo impulsar una economía alterna no dependiente del petróleo, y cómo combatir la corrupción y el burocratismo. Era un golpe directo a las fuerzas internas que frenaban el avance la revolución.

Para entender el momento actual debemos preguntarnos… ¿Por qué dichas propuestas no se pusieron en práctica cuando el presidente Chávez aún estaba vivo? Y… ¿por qué, una vez desparecido el principal líder de ese proceso, era imposible que ello ocurriera? Estas preguntas nos permiten afirmar que Chávez, un poco tarde y sin ser bien consciente de quién lo rodeaba, había caído en cuenta de los graves problemas que vivía el proceso revolucionario pero no tenía claro todo el panorama ni la estrategia.

Lo que en realidad nos interesa no es si Chávez y el pueblo venezolano hubieran podido avanzar en su idea si no hubiera muerto. Lo más seguro es que estaríamos en la misma situación. Lo importante, para sacar una lección hacia el futuro y poder abordar las tareas inmediatas con posibilidades de acertar, es comprender cómo se comportaron las diferentes clases y sectores de clase en los diversos momentos de este proceso.

Las diversas clases y sectores frente a la revolución bolivariana

El grueso de la burguesía parasitaria y entreguista se opuso desde el principio. Sólo un sector de la escasa burguesía industrial y comercial apoyó a Chávez en su fase inicial. Los trabajadores de base apoyaron instintivamente a los militares patriotas pero la mayoría de la burocracia sindical se opuso; parte de esa dirigencia reacciona después de la derrota del paro petrolero. El resto del pueblo, pobladores de barrios, trabajadores informales, campesinos e indígenas, se fueron sumando al proceso pero sin comprender muy bien su dinámica y alcances. Todo era tan nuevo, rápido y emocionante, que con sólo marchar y participar periódicamente en las numerosas elecciones, era suficiente.

Entonces, ¿de donde surgen los dirigentes que actualmente están a la cabeza del gobierno? La mayoría proviene de las fuerzas armadas. Eran militares de cierto rango, de un ejército que en Venezuela ha sido un factor determinante. No son burgueses pero se entienden y se ponen de acuerdo con la clase social que se ponga al frente del Estado. Y es así que, a partir de 2003 apareció una “burguesía emergente” surgida de las clases medias, de la burocracia estatal y de los mismos militares, que en medio de la lucha por el control del Estado se puso al frente del proceso. Y no podía ser de otra manera.

Las clases subordinadas no tenían la formación ni la experiencia para dirigir un proceso revolucionario que se había incubado en sus propias luchas. No existía la organización revolucionaria ni la teoría política que orientara un esfuerzo dirigido en esa dirección. El lugar lo ocuparon representantes de esa “burguesía emergente” que cooptó a los pocos líderes obreros como Maduro, utilizó por un tiempo a intelectuales revolucionarios y funcionarios de cierto nivel, y construyó su propia dirigencia “cortesana” reclutada de entre sectores medios de la sociedad que aliados con los más avezados militares están hoy a la cabeza del Estado. Y en países vecinos la situación es similar (sin militares).

La ilusión del “socialismo del siglo XXI”[1]

En medio de ese proceso, Chávez con la ayuda de la dirigencia revolucionaria del mundo entero, en especial, con la más cercana y experimentada (Cuba y otros países), construye sobre la marcha algunas ideas sobre la construcción de un “socialismo democrático y cristiano” basado en el protagonismo popular y la esencia indo-euro-afro-americana. Frente a la oficialización de la derrota de los trabajadores a nivel global (1989), el hecho de volver a plantear la utopía socialista fue un bálsamo para miles de revolucionarios que durante toda su vida había luchado por ese ideal. Y el auge de los gobiernos progresistas y nacionalistas en América Latina sirvió para posicionar esa idea sin que se hicieran mayores cuestionamientos. Sólo el pueblo venezolano emitió un rechazo a esa propuesta en el referendo de 2007 que Chávez y los revolucionarios “bolivarianos” no atendieron en medio de sus sueños libertarios y emancipadores.

No existe un balance serio y sereno de esta carrera frenética que recién ahora, con los retrocesos, declives, derrotas electorales, ofensivas imperiales, descubrimiento de sucesos de corrupción dentro de los gobiernos progresistas, debilitamiento de las organizaciones y luchas populares, empieza a ser reconocida en toda su dimensión y ha pasado factura a casi todos los proyectos revolucionarios de nuestra región. Sólo ahora, cuando las fisuras dejan ver los boquetes ocultos, se empieza a reconocer el nefasto papel del caudillismo, la falta de formación de cuadros, el liberalismo y cierta ligereza con que se manejaron los recursos públicos que se convirtió en caldo de cultivo para la aparición de la corrupción político-administrativa, la ilusión de construir un “socialismo” sin evaluar las bases materiales, las experiencias fallidas y las reales condiciones subjetivas, y en fin, ha empezado a surgir la realidad de una costra que Chávez vio en 2012 pero que no supo cómo extirpar y detener.

Los acumulados existentes pero embolatados

Sin embargo, no todas son malas noticias. Así como debajo de la alfombra se iban fraguando y creciendo esas malezas, la acción y el discurso del comandante Chávez y de sus camaradas más entregados, lograron construir ciertos niveles de organización y de nuevos dirigentes populares que siguen sosteniendo, desde los barrios, pueblos, veredas y lugares de trabajo, lo que la revolución bolivariana les legó. Paralelamente, existen centenares de intelectuales, funcionarios, trabajadores y personas del común que se fueron distanciando de los burócratas y “boliburgueses”, y que –aunque– dispersos y algo confusos, están a la expectativa, tratando de explicarse lo sucedido y luchando con sus propias creencias, tradiciones y esquemas para reaccionar y tratar de recuperar la memoria. Son los acumulados de las luchas revolucionarias de nuestros pueblos.  

Pero además, del otro lado está la vieja dirigencia de los partidos de la IV República, los adecos y copeyanos reciclados en los “partidos nuevos”, que representan en lo fundamental los intereses de la burguesía parasitaria pro-imperial, de la burguesía burocrática y de sectores descompuestos de las clases medias que han sobrevivido en medio de economías ilegales, ayudas internacionales y todo tipo de componendas politiqueras. Ellos no han podido construir una idea ni una verdadera organización ni una estrategia, y cuentan con la posibilidad de convocar a amplios sectores de las clases medias y de los trabajadores desilusionados del “chavismo” no tanto por sus cualidades y aciertos sino por los garrafales errores cometidos por el mismo Chávez y por la dirigencia bolivariana que al tratarlos de “escuálidos” en forma peyorativa y discriminatoria desde los propios inicios del proceso, levantó una barrera simbólica frente a esa población. Además,  la revolución bolivariana no ha podido construir –al igual que los demás proyectos progresistas de América Latina– propuestas viables para los cientos de miles de profesionales, emprendedores, técnicos y tecnólogos, que necesitan iniciativas de tipo económico para generar empleo productivo, de alto nivel tecnológico y vinculado al mercado globalizado del mundo entero.

La situación actual y las tareas democráticas

Sólo si se juntan las fuerzas sanas de la Nación, si se articulan los cuadros de la verdadera revolución bolivariana, si se liberan de algunas ideas esquemáticas que se enquistaron durante estos 18 años, si se rompen ciertas lealtades insulsas basadas en la costumbre y la idealización, si se sueltan y encuentran con otros sectores y personas demócratas que están en la imaginaria “otra orilla”, si se identifican a las dos cúpulas corruptas y polarizantes que están a la cabeza de la MUD y el PSUV, si se desenmascara la estrategia con la que intentan mantener la confrontación para eternizarse o acceder al poder, esos miles de dirigentes y activistas honestos y decentes podrán retomar el camino y liderar a su pueblo.

La meta no es revivir un supuesto socialismo que es imposible de construir en un solo país como lo ha demostrado la experiencia, sino recuperar la senda de la revolución democrática que sólo puede ser encabezada por quienes tengan clara la tarea central que todo revolucionario debe visualizar en este instante de la realidad global, regional y local: la unidad del pueblo que es base para la paz y la convivencia; la independencia de la Nación que es vital para mantener la esperanza en una vida mejor; y la autonomía del país que es condición fundamental para construir el bienestar colectivo.

Si rompemos con idealizaciones y esquemas lo lograremos… ¡solo hay que intentarlo!

E-mail: ferdorado@gmail.com / Twitter: @ferdorado




[1] El Socialismo del siglo XXI es un concepto ideado por Heinz Dieterich Steffan, a partir de 1996, y muy difundido desde el 30 de enero de 2005, por el Presidente de Venezuela, Hugo Chávez en ese entonces desde el V Foro Social Mundial. (Nota del Autor). 

domingo, 16 de julio de 2017

¡BIEN POR MADURO!… LE GANA UNA A DIOSDADO

Aislar y derrotar a los sectores extremistas de ambos bandos

¡BIEN POR MADURO!… LE GANA UNA A DIOSDADO

Popayán, julio 16 de 2017

Que el presidente Maduro llamara a participar en paz en los “procesos electorales” que se realizaron este domingo 16 de julio (consulta y ensayo) y que no hubiera movilizado a las fuerzas armadas para impedir la realización de la “consulta interna de la oposición” que Cabello y El Aissami consideraban inconstitucional e ilegal, se constituye en un acto de responsabilidad política muy importante que deberá ser valorado por sus opositores.

Quienes apostaban porque este día en Venezuela se desencadenara una guerra abierta, se quedaron con los crespos hechos. Por ello, los sectores demócratas de la oposición (que tienen que existir), o por lo menos, los moderados, deben entender que solo un clima de paz les crea condiciones para consolidar sus fuerzas y constituirse en una seria alternativa de cambio, en el marco de la institucionalidad vigente. O, que surjan nuevos alineamientos en torno a la defensa de la convivencia pacífica y de la Constitución. 

En esa dinámica no deben atender las propuestas guerreristas de gente como el ex-presidente colombiano Andrés Pastrana que llama a “implementar los mandatos de la consulta”, o sea, le apuesta al “derrocamiento” de Maduro. Eso es una provocación y una afrenta al pueblo venezolano que se corresponde con las posiciones de los sectores extremistas tanto de la MUD como del gobierno, que anhelan una intervención militar extranjera, unos, para destruir todos los avances del proceso bolivariano y, otros, para amarrarse compulsivamente al poder burocrático porque no tienen otra salida.

Si los convocantes a la consulta popular contra la Constituyente logran sopesar con sentido democrático el esfuerzo realizado por la ciudadanía venezolana, y quieren aislar y derrotar a los sectores extremistas que anidan dentro de ambos sectores polarizados, y que desde sus posiciones anti-democráticas anhelan y alimentan una verdadera guerra fratricida, deben proponer un diálogo inmediato y directo al gobierno del presidente Maduro.

Con la fuerza de la participación ciudadana deben plantear un diálogo abierto, transparente y propositivo, dándole intervención a nuevos sectores de la sociedad que se expresaron en esa consulta, ya sea para suspender o aplazar la realización de las elecciones de la ANC, cambiar las condiciones de esa convocatoria o, acordar un procedimiento deliberativo, participativo, amplio e incluyente para debatir de cara a la sociedad venezolana si se hace necesario un cambio o reforma constitucional.

La responsabilidad recae ahora en la oposición y en los sectores “no polarizados” que llamaron a apoyar la consulta. Si sus dirigentes no actúan con espíritu democrático, si caen en triunfalismos vanos, si no valoran con sensatez el esfuerzo de la ciudadanía, si desconocen a la “otra Venezuela” que no participó y, que, ya sea por consciencia política, miedo a perder las conquistas sociales, o por presiones y chantajes del gobierno, también se va a expresar el próximo 30 de julio, entonces, van a perder una oportunidad única y demostrarán que no han aprendido de 18 años de errores consecutivos.

Aislar a los extremistas de ambos bandos es la tarea del momento. La mesa está servida.


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miércoles, 12 de julio de 2017

HACIA UN ESTADO FALLIDO E INTERVENIDO “PACÍFICAMENTE”

HACIA UN ESTADO FALLIDO E INTERVENIDO “PACÍFICAMENTE”

Popayán, 12 de julio de 2017

Después de hacer un seguimiento de los hechos ocurridos a partir del 5 de julio, cuando se produce el mayor error táctico de los sectores radicalizados del PSUV, encabezados por Cabello y El Aissami, se puede prever con cierta aproximación, lo que va ser la lucha por ganar el apoyo –si no de las mayorías–, si de una porción significativa de la población más activa de ambos sectores enfrentados. El objetivo es acumular el máximo de fuerza posible para afrontar la fase de negociación que tendrá que abordarse en los próximos meses. Los eventos del 16 y 30 de julio serán las últimas batallas de esta fase.

Ese día de la Independencia (05.07.2017) el vice-presidente El Aissami con su intrépida acción autorizó la violencia contra la Asamblea Nacional. Esa acción estaba dirigida a provocar una reacción del mismo tipo de parte de los sectores extremistas de la MUD. Es evidente ahora, que dicha cúpula conocía las conversaciones entre el gobierno y los sectores más moderados de la oposición, con la mediación internacional, y dicha acción se planificó y realizó para –en su desespero– impedir el avance de esos diálogos.

Ya es reconocido por muchos analistas que la decisión de conceder “casa por cárcel” a Leopoldo López fue el resultado de varios factores. Entre ellos están: 1. La presión internacional que es económica, política y diplomática; 2. La posibilidad de un atentado en prisión contra la vida de López por parte de sectores radicalizados para romper los diálogos; 3. La necesidad del gobierno de poner contra la pared a la Fiscal y legitimar al TSJ; y 4. Construir mayores confianzas entre los protagonistas del diálogo.

Los hechos y las diversas reacciones públicas nos permiten identificar cinco (5) sectores que se han ido configurando sobre la marcha y que se van a medir en las próximas semanas y meses: a) El sector moderado del gobierno (Maduro, Padrino); b) El sector extremista del PSUV (Cabello, El Aissami); c) Los extremistas de la MUD (Guevara, Machado); d) Los moderados de la MUD (Capriles); e) Un sector heterogéneo de ex-chavistas que están en el PSUV y la MUD pero que por temor no han dado la cara, y otros críticos del “chavismo” que se han arriesgado a “frentiar” (Luisa Ortega, Ferrer, Evans, otros). En ambos bandos enfrentados hay oportunistas a la expectativa.

Por ahora los sectores extremistas de ambos bandos han impuesto la dinámica. Para los moderados del gobierno es imposible “bajarse” de la ANC; para los de la MUD, es inevitable mantener la presión de calle y realizar la consulta del 16 de julio. Lo más seguro es que se mantendrá el “empate técnico”. La oposición movilizará en la consulta importantes fuerzas en Caracas, Carabobo y otras ciudades, y en el Táchira y Zulia, pero al no contar con la auditoría legal del CNE o de una entidad internacional con amplia credibilidad, las cifras de participación se desconocerán o pondrán en duda. Igual sucederá con las elecciones de la ANC; al tener únicamente la supervisión del CNE, serán desconocidas por la oposición y, seguramente, por la OEA y diversos gobiernos.

Esos sucesos –si no ocurre algo grave que desencadene una radicalización más fuerte de amplios sectores de la población o de las fuerzas armadas que hasta ahora no han intervenido– van a fortalecer a los sectores moderados de ambos bloques y, también, al sector no polarizado que si se hace visible en ese interregno, puede empezar a intervenir en favor de la paz, la convivencia, la defensa de la Constitución y la estabilidad. El gobierno tendrá la carta de una “Constituyente en funciones” pero con el inconveniente de que se desgastará a medida que emita “leyes constitucionales” sobre la paz, abastecimiento, control de precios, inseguridad, etc., pero que al no causar ningún impacto real en la vida de la gente, obligará al gobierno a negociar en el mediano plazo.

Mientras tanto, las presiones internacionales van a jugar un papel más importante. El Estado venezolano se está acercando a una situación de default, que pondrá contra las cuerdas al gobierno ante la imposibilidad de pagar sus deudas. La situación económica y de inseguridad no va a mejorar y todo el entorno va a seguir jugando en contra del gobierno. El “empate técnico” y el fortalecimiento de los sectores moderados en ambos sectores enfrentados, más la presión del gran capital global y de la población, crearán las condiciones para que Venezuela se convierta en una especie de Estado fallido en situación de intervención  pacífica o monitoreo extranjero convenido.

Lo que se observa es que el gobierno, así amenace con “barrer” a sus opositores con decisiones apoyadas en la Constituyente, no lo podrá realizar. La ANC, convertida en la panacea, en la solución de todos los problemas, se convertirá en una pesada carga. Así, Venezuela con nueva o vieja Constitución, en manos del PSUV o de la MUD, o de nuevas coaliciones, aunque aparezca formalmente como una nación independiente, va a seguir entregando sus riquezas al gran capital global que se aprovechará de unas cúpulas dirigentes que en el mediano plazo vivirán entre la ilusión de la V república y la realidad de una IV reciclada.

Así, Venezuela se irá pareciendo cada vez más a su  hermana Colombia –“gemela  en espejo”[1]– que lleva varias décadas en esa situación: una nación que es tierra de nadie, intervenida por el imperio, en donde el gran capital explota mano de obra y extrae grandes riquezas bajo la apariencia de ser una democracia que solo existe en el papel.

Mientras el pueblo recupera la memoria…   

E-mail: ferdorado@gmail.com / Twitter: @ferdorado



[1] Hermanos gemelos en espejo: Alrededor del 25% de los gemelos idénticos se da el extraño fenómeno de los gemelos en espejo, bebés en los que encontramos las mismas características pero con carácter opuesto, de simetría inversa, como si se reflejaran en un espejo. (Nota del autor). 

¡INDEPORTES OTRA VEZ!

La política del Cauca al calor del destape de la corrupción…

¡INDEPORTES OTRA VEZ!

Popayán, julio 12 de 2017

El Fiscal General Néstor Humberto Martínez Neira, ha decidido destapar la corrupción político-administrativa en municipios y regiones. Popayán y Cauca han salido a relucir. Eso está bien a pesar de que con esa acción intenta tapar y desviar la atención de los graves escándalos de Odebrecht y Reficar, que comprometen a grandes “cacaos” de la economía y la política, entre ellos a sus patrocinadores Luis Carlos Sarmiento Ángulo, Germán Vargas Lleras, Álvaro Uribe Vélez y Juan Manuel Santos.

En el caso del Cauca la fiscalía imputó cargos contra el alcalde de Popayán, César Cristian Gómez Castro, por “presuntamente haber creado una fundación fachada para realizar contratos de publicidad y eventos de la ciudad con sobre costos y adulteración de facturas que exceden los cientos de millones de pesos” (http://bit.ly/2tUoPoA). Es un caso relativamente menor pero deja ver con nitidez lo que ocurre en todos los niveles de la administración pública de la ciudad, región y país.

Igualmente, en la fecha (12.07.2017) en la cadena radial Caracol (http://bit.ly/2ujb175), es noticia el caso del Instituto de Deportes del Cauca INDEPORTES CAUCA, que compromete al ex-gobernador TEMÍSTOCLES ORTEGA NARVÁEZ y al actual mandatario departamental OSCAR RODRIGO CAMPO. Ese caso extrañamente había sido dilatado o “engavetado” a pesar de las pruebas que presentó la principal comprometida ANA BOLENA GARCÍA, ex-gerente de ese instituto.

Ahora se conoce que José Leonidas Bustos Martínez, ex-magistrado de la Sala Penal y ex-vicepresidente de la Corte Suprema, un súper poderoso de la justicia, compañero y defensor del ex-gobernador Ortega y del actual gobernador Campo, quien estuvo detrás del nombramiento de Gustavo Moreno, el ex-fiscal anticorrupción que cayó en desgracia recientemente, realizaba todo tipo de gestiones (lobby) para impedir que la investigación sobre el caso de Indeportes Cauca avanzara normalmente.

En medio de esos escándalos se “mueve” la política del Cauca. Con el caso del Alcalde de Popayán se ven afectados quienes apoyaron su candidatura que son los que mandan en la administración local. Entre ellos se destacan Rodrigo Cerón Valencia, John Jairo Cárdenas y Aurelio Iragorri H. Menos mal que Oscar Ospina, parlamentario de Alianza Verde, se deslindó a tiempo de ese gobierno municipal, ya sea porque no le dieron cuotas de poder o, tal vez, oliendo la olla podrida que se cocinaba en esas instancias.

Y por el lado del gobierno departamental los afectados políticamente son los liberales, Luis Fernando Velasco, Carlos Julio Bonilla, Crisanto Pizo, y los grupos alternativos que apoyaron tanto a Temístocles Ortega como a Oscar Campo, incluyendo al sector de Alianza Verde encabezado por Jaime Navarro Wolf. En ese sentido es necesario y urgente que Claudia López, quien encabeza el Referendo Anti-corrupción a nivel nacional, se pronuncie públicamente y se deslinde completamente de un gobierno que está untado hasta los tuétanos de corrupción a todos los niveles.

Es indudable que la campaña electoral de 2018 va a estar atravesada por la lucha contra la corrupción. Se requiere la unificación de las fuerzas sanas del departamento del Cauca para construir un “movimiento ciudadano” que derrote plenamente a todos los políticos corruptos que –hoy–, quieren utilizar los escándalos de corrupción político-administrativa para recuperar espacios de poder perdidos (caso del senador Velasco con la alcaldía de Popayán) y/o saldar rivalidades personales y de grupo, que en ningún momento responden al interés de las mayorías caucanas.

Hay que actuar con decisión y transparencia para evitar que los actuales destapes de corrupción en el Cauca se conviertan en simples peleas entre las “fieras carroñeras” por ver quién aprovecha la “podredumbre” que desde Bogotá lanza el Fiscal General para distraer al pueblo de los grandes escándalos nacionales. Hay que ligar y unir la lucha contra la corrupción a nivel local y regional con la tarea de sacar a todos los corruptos (uribistas, santistas y vargas-lleristas) de la presidencia de la República en 2018.

Que la “carroña” no nos distraiga del objetivo principal (nacional) pero que su horrible hedor no les sirva a los políticos corruptos de la región para pescar en río revuelto.

¡Ellos no nos representan!


E-mail: ferdorado@gmail.com / Twitter: @ferdorado       

martes, 11 de julio de 2017

EL ESPÍRITU CORTESANO Y EL PODER

EL ESPÍRITU CORTESANO Y EL PODER

Popayán, 11 de julio de 2017

“El inconsciente es el discurso del Otro, es el discurso Amo”.

Lacan

El siguiente texto tiene como objetivo reflexionar sobre un problema, el “espíritu cortesano”, que –de acuerdo a nuestra perspectiva– está en el trasfondo ideológico del reiterado fracaso de los esfuerzos revolucionarios y emancipadores de los trabajadores y pueblos oprimidos del mundo entero. Es evidente que, a pesar de nuestras buenas intenciones y de algunas conquistas temporales, nuestros procesos de lucha social y política se encuentran en una encrucijada.

Hoy, el gran capital financiero global ha vaciado de contenido las diversas formas de gobierno “democrático”, “representativo”, “participativo”, “socialista”, “comunista”, y puesto a todos los gobiernos al servicio de sus intereses, independientemente de su discurso, intencionalidad y “buenos” propósitos, y, por ello, son convertidos –con cierta facilidad– en eficientes administradores del Estado “heredado” y gestionadores de sus intereses corporativos.

El cortesano y el poder

El cortesano lo es, porque no reconoce su posición subordinada. Niega el antagonismo social, sueña con ser aceptado por la “corte”, desea el "poder", quiere dominar.

El cortesano, entonces, asume dos actitudes que no logran enfrentar el núcleo de la dominación:

Una, acomodarse, reptar y trepar, arrodillarse y humillarse, "subir" con base en la lisonja y el favor.

La otra, rebelarse en nombre de los intereses "generales", ya sea para acceder al "poder" por medio de un golpe de mano (falsa revolución) o por medio de la negociación (claudicación).

En esa trampa han caído todas las "revoluciones" desde el siglo XVIII. Sólo hoy, después de muchos fracasos se empieza a comprender que "unos pocos" no pueden liberar a "todos" y que al querer hacerlo, terminan enredados en su propia trampa.

Terminan pareciéndose (+ o -) a quien querían derrotar y "derrocar". Estanislao Zuleta decía que el problema es "que no sabemos desear"[1].

El Estado heredado y las nuevas formas de gobierno (“auto-gobierno”)

El cortesano "sabe" que es subordinado pero no se reconoce, no se asume como tal. Un "síntoma" lo empuja hacia el "poder", hacia la dominación, hacia el control. Pueden haber muchas causas, sociales, culturales y psicológicas detrás de ese “síntoma”[2].

Esa falta de reconocimiento (núcleo duro del individualismo) se hace evidente cuando el cortesano accede al "poder". Entonces, se convierte en "reyezuelo", en “salvador supremo”. Ese es el peligro. Todo el mundo en el ámbito del "Estado heredado" (poder estatal delegado-constituido) es potencialmente corruptible.

Por ello, para poder superar ese obstáculo que ha llevado a que todos los movimientos y procesos de cambio terminen cooptados y absorbidos por el "Estado heredado" (colonial, capitalista, imperial), hay que construir nuevas formas de "auto-gobierno" que introduzcan diversas formas de organización que impidan la centralización e individualización del poder en pocas manos (base del fetichismo legalista, el burocratismo, la corrupción político-administrativa, el nepotismo, etc.).

Esas formas de auto-gobierno han sido inventadas por la humanidad a lo largo de la historia, pero los intereses creados (la propiedad privada, el capital,  las oligarquías, los imperios), hacen todo lo posible porque las olvidemos o desechemos. Ellas, son herramientas para construir las bases materiales, económicas, sociales, políticas y culturales de una sociedad colaborativa ("postcapitalista").

Los griegos, los pueblos orientales, los indígenas americanos y otros, tenían diversas formas de gobierno que, adaptadas a nuestra realidad, son garantía y soporte institucional para que el bien común se imponga sobre el interés individual, sin anular la iniciativa del individuo que es un componente importante de la creatividad y el desarrollo colectivo.   

Se requiere construir filtros o niveles de participación y de control social que tienen, como principal fundamento, el principio de la total desconfianza en los funcionarios (“gobernantes”), sean estos elegidos o nombrados. Esos funcionarios, deben ser tratados como lo que son: simples servidores públicos[3].

Entre las diversas formas de gobierno que deben combinarse para impedir que un individuo o un grupo de individuos ("partidos") se apoderen del "poder" y controlen a la sociedad, están:

1. La asamblea o "democracia directa";

2. Los consejos de sabios o "democracia ilustrada";

3. Los foros y debates o "democracia deliberativa";

4. Las consultas populares o "democracia plebiscitaria";

5. Las asambleas de delegados o "democracia representativa";

6. El pro-común colaborativo o "democracia asociativa".

Todas estas formas de gobierno (y otras) deben combinarse, usarse como contrapeso unas a las otras, utilizarse de acuerdo a las materias y tipos de decisión que hay que asumir, y los pueblos deberán aprender a hacerlo con base en las experiencias acumuladas por ellos mismos y por otros pueblos. 

Además, deben contar con normas muy estrictas utilizadas para escoger y nombrar los funcionarios que deben ser seleccionados de entre la gente misma y deben ser cargos temporales y rotatorios, revocables, de servicio social obligatorio, con salario promedio, sin privilegios especiales, sometidos al control social, y sin grandes poderes.

Sólo así podremos superar los vicios y limitaciones impuestas por más de 2.500 años de economía crematística que han sido llevadas al extremo por el capitalismo actual.

Ya hay pueblos en diversas regiones del mundo avanzando en esa dirección (Chiapas, México, y Rojava, Kurdistán-Siria) pero, con el surgimiento de las nuevas "economías colaborativas" por efecto del desarrollo de las tecnologías computacionales, digitales, informáticas, y la aparición de nuevas relaciones sociales de producción y de nuevos sujetos sociales ("prosumidores” colaborativos) en el mundo del software[4], la ciencia, la cultura, el arte y la producción bio-ecológica, esas formas de auto-gobierno se pueden hacer asequibles al común de la gente.

Es necesario y urgente profundizar en este debate y hacerlo en función-relación con nuestras experiencias prácticas, tratando al máximo de superar nuestras falencias heredadas y sustentadas en el “espíritu cortesano”.

E-mail: ferdorado@gmail.com / Twitter: @ferdorado




[1] Zuleta, Estanislao (1980). “Elogio de la dificultad”, Cali, Colombia.
[2] Síntoma: Concepto del psicoanálisis que consiste básicamente en una acción inconsciente fruto de un proceso represivo. Según Lacan “El síntoma, como formación del inconsciente debe ubicarse en relación al discurso del Amo porque el síntoma incluye el discurso del Otro en el secreto de su desciframiento: el inconsciente es el discurso del Otro, es el discurso Amo”.
[3] Carlos Marx planteó las bases iniciales de ese nuevo Estado con base en el balance de la Comuna de París (1871) en el texto conocido como “La guerra civil en Francia”.  
[4] Ejemplo de las economías colaborativas los encontramos en la producción de software libre, y múltiples formas de producción de conocimiento, música, periodismo, turismo, energías limpias, basadas en la mutua colaboración y acceso gratuito. Ver: Rifkin, Jeremy (2014) “La sociedad de coste marginal cero”.    

lunes, 10 de julio de 2017

EN VENEZUELA, UNA SEMANA CRUCIAL: DIÁLOGO O GUERRA ABIERTA

El plebiscito y la ANC no resolverían nada…

EN VENEZUELA, UNA SEMANA CRUCIAL: DIÁLOGO O GUERRA ABIERTA  

Popayán, 10 de julio de 2017

“Con el tiempo todo se descubre; las mentiras más ocultas, las razones más ciertas y las personas más falsas”

Proverbio popular

En momentos críticos como los que vive Venezuela es cuando más atención hay que ponerle a los hechos, más que a las palabras. Es en esos instantes, cuando la retórica intenta ocultar la realidad que hay que esforzarse para “ver más allá”. Con todo, las palabras deben ser leídas en código negativo; el SI en verdad es NO y viceversa.

Los hechos que están a la vista

Por el lado de la oposición:

-      La MUD no ha logrado desencadenar una protesta capaz de “tumbar” al gobierno.

-     No aprovecharon las mayorías en la Asamblea Nacional AN involucrándose en una estrategia de confrontación abierta  sin haber acumulado la suficiente fuerza.

-       Las “guarimbas” y “trancazos” debilitan su credibilidad política y generan división.

-       No han fortalecido su unidad interna y no han consolidado verdaderas confianzas.

-       Al no contar con una fuerza mayoritaria, vacilan entre el  diálogo y la rebelión abierta y decidida.

-     Siguen recibiendo sueldos en la AN, aceptan al TSJ cuando les conviene; entre otras muestras de inconsecuencia. Ello les merma credibilidad.  

-    Al negarse a participar en la Asamblea Nacional Constituyente ANC quieren tensar la cuerda al límite.

-      Por ello, se la juegan al máximo con el plebiscito del 16 de julio.

Por el lado oficialista:

-     El gobierno se sostiene con base en el poder del Estado y el apoyo de las fuerzas armadas. Su poder de coerción sobre los sectores más desvalidos y beneficiarios de los programas sociales le permite sobrevivir.

-      El desabastecimiento, la inseguridad y la súper-inflación, debilitan su gobernabilidad a medida que pasan los días. Juega contra el reloj.  

-   La desmedida represión a las protestas a cargo del GNB y el papel violento de los “colectivos bolivarianos”, merman su legitimidad en lo interno y externo.

-      La rebeldía de la Fiscal Luisa Ortega y otras disidencias, debilitan su frente interno.

-      Al sentir la presión, duda entre la mano fuerte y tendida, la represión o el diálogo.

-     Los funcionarios “chavistas” no renuncian a sus privilegios mientras le piden sacrificio y paciencia al pueblo.

-   Frente a ese creciente desgaste optó por convocar la ANC con la esperanza de ganar tiempo y quitarse de encima la presión política de la MUD, y la coacción institucional de la AN y de la Fiscalía.

-     Por ello, se juegan al máximo con la Constituyente del 30 de julio.

Los hechos que no se ven

La decisión intempestiva y sorpresiva de otorgar arresto domiciliario a Leopoldo López, tomada y ejecutada a altas horas de la noche, con un secretismo de máxima seguridad, con la intervención de ex-presidentes extranjeros (Zapatero, Samper), aprobada por la cúpula más alta del gobierno, muestra –a todas luces– que el gobierno sintió la presión internacional por los hechos violentos ocurridos en la AN el pasado 5 de julio, protagonizados por los “colectivos” y alentados por el vice-presidente El Aissami.

La forma como se implementó la decisión y como se presentó ante el mundo, camuflada como decisión jurídica del TSJ, promovida como fruto del diálogo con la oposición, deja ver las presiones que sufre el gobierno. El momento es de máxima tensión, la mano del imperio se deja notar, saltan a la vista las fricciones entre los sectores más agresivos del gobierno (Cabello-Tarek) y los moderados (Maduro-Elcy-Jagua).

Además, el pulso entre el gobierno y la MUD, cada cual sin el suficiente apoyo popular pero con la capacidad de sangrar al país más allá de lo que se ha visto en los últimos 3 meses, obliga a que los grandes capitalistas con intereses en Venezuela tengan que intervenir para evitar una guerra civil de alcances y costos inusitados. Es posible que las negociaciones incluyan a gobiernos de EE.UU., UE, España, Cuba, Rusia y hasta Colombia, que ya siente los efectos sociales de la crisis. Lo que está en juego no es cualquier cosa.  

Permitir que los dos eventos electorales se realicen en medio del crispamiento y violencia desatada, sería una irresponsabilidad máxima. Si el gobierno no facilita la realización del plebiscito, ya sea declarándolo ilegal e impidiéndolo a la fuerza, ello generaría todas las condiciones para el fortalecimiento del boicot a la ANC y la violencia llegaría a niveles insostenibles. Esa situación tiene que ser impedida.

Los escenarios posibles

Los escenarios posibles, frente a la obligación de disuadir la confrontación abierta y generalizada, son:

1. Oficializar un diálogo formal, abierto y visible (o secreto y tácito) para dar garantías para la realización de ambas elecciones, a fin de medir fuerzas y llegar a acuerdos posteriores. Tiene ventajas y desventajas para ambos actores y, sería lo menos probable, porque sería aplazar el enfrentamiento.

2.  Suspender ambos eventos e iniciar un diálogo con acompañamiento internacional sobre la base de respetar el actual período presidencial de Maduro, restablecer la legalidad a la AN, liberar a los denominados presos políticos, acordar un calendario electoral (gobernadores y alcaldes), y suspender las protestas. De lograrse ese ambiente, la gran damnificada podría ser la Fiscal.  

Ojalá la racionalidad, la cordura, la sindéresis y el buen juicio iluminen a ambas dirigencias para encontrar caminos de diálogo y convivencia. Esta semana es definitiva.

E-mail: ferdorado@gmail.com / Twitter: @ferdorado 

domingo, 9 de julio de 2017

¿“LIBERAR” A LEOPOLDO Y SACRIFICAR A LUISA?

De la incoherencia al cinismo…

¿“LIBERAR” A LEOPOLDO Y SACRIFICAR A LUISA?

Popayán, julio 9 de 2017 

Es apasionante seguir los acontecimientos de la Venezuela de hoy. Se aprende mucho. Las reacciones a la “liberación” de Leopoldo López tanto de la Fiscal, Presidente y demás figuras políticas que representan las diversas fuerzas políticas, incluyendo el apoyo del gobierno de los EE.UU., así como las posiciones de intelectuales y comentaristas, permiten hacer una aproximación a la realidad política de ese país.  

Primero, es claro que esa decisión no fue jurídica sino política, fue tomada al más alto nivel del gobierno, fruto de un diálogo con sectores de la oposición que según parece involucró hasta a los gringos, de acuerdo al tuit de Eva Golinger. Todo es posible.

Segundo, si uno de los objetivos era legitimar al TSJ para avanzar con la destitución y posible aprehensión de la Fiscal Luisa Ortega o, por lo menos, para debilitarla, la acción  no fue bien realizada. No hubo razones judiciales ni de tipo humanitario: otra pifia más.

Tercero, si el gobierno creía que con ese “gesto” se lograría un cambio inmediato en la actitud de los dirigentes de oposición para propiciar un diálogo abierto, o si tenía el objetivo de profundizar la división en la MUD, todo parece indicar que el cálculo era infundado.

De acuerdo a las diversas reacciones se pueden elaborar las siguientes conclusiones:

1. Lo que forzó al gobierno a actuar con ese cinismo, apresuramiento, incoherencia y falta de coordinación, tuvo que haber sido una presión de carácter internacional.

2. No sería la amenaza de una intervención extranjera armada pero sí de posibles e inminentes sanciones que agravarían la situación económica interna.  

3. Con dicha decisión, toda la retórica patriótica queda reducida a una caricatura. La sorpresa al interior de las fuerzas “chavistas” más radicalizadas fue muy grande.  

4.  Muchas de las reacciones públicas, tanto del gobierno como de la oposición, son de dientes para afuera. En uno y otro sector deben estar reunidos debatiendo cómo unificar sus fuerzas para seguir adelante con el plebiscito y con la ANC, y a la vez, legitimar el diálogo que les están imponiendo de afuera. Tienen que actuar con mucho tacto y prudencia para no seguir perdiendo credibilidad en sus bases.

5.  En la próxima semana deben salir a relucir decisiones de mayor calado que muestren el camino a seguir por parte del gobierno y de la MUD.

6.  El gobierno va a querer sacrificar a la Fiscal y la oposición no va a hacer mucha fuerza por ella.

Las fuerzas democráticas y los “chavistas críticos” que estén decididos a constituir una “tercera fuerza” deslindada del PSUV y de la MUD, tendrán que jugársela toda con la Fiscal para construir un referente cierto hacia el futuro.

El dilema se va a cumplir… ¿Entre Leopoldo y Luisa?


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